lunes, 22 de noviembre de 2010


¿QUIÉN DIJO MIEDO?

Se apagan las luces, comienza el espectáculo y los primeros acordes me ponen la piel de gallina. La música, esa música, me remueve por dentro. Dejo que afloren los sentimientos. Tengo un nudo en el estómago y siento que estás aquí, conmigo. Hoy, ahora y aquí suena bien... pero más aún lo hacía cuando era tu voz la que entonaba esta canción. Las luces que se apagaron entonces fueron las de nuestra historia, una Historia con mayúsculas porque nunca te estaré lo suficientemente agradecida. Sentimos todo como si fuera nuestra última actuación. Un concierto de dos que tuvo un final. Pero un final feliz. Te marchaste igual que llegaste a mi, con esa sonrisa que te hace especial. Inolvidable. No tenías miedo y yo tampoco. Aún oigo tu voz antes de dormir. No estás aquí pero te siento cerca cuando lo necesito. Y tres años después, cuando nos encontramos siento cómo ese nudo en el estómago sigue apretando igual de fuerte. Sigues mirando como lo hacías entonces... hay cosas que no cambian, ya me lo avisaste. Y te creí, porque siempre he tenido fe en ti. Supe llegar a tu fondo, te conozco tanto como tu a mi. Sé que nunca te irás. Por eso, lo que podría ser un recuerdo amargo es, sin embargo, uno de los más dulces que tengo. Tu, yo y el miedo. Te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario